martes, 16 de febrero de 2010

Calbuco


Isla de ensueño, entre el viento y la lluvia me envolví y sobrevolé Chaullín, regresando empapada a Puerto Montt, que es más una especie de "Santiago Sureño", pero bueno, me senté en una escalera de por ahí imaginándome que vivía por esos lados.

Las Terrazas del Amanecer me encantaban cada día camino al muelle, donde dejaba que el viento y la lluvia rozaran mi cara; el aire helado y mojado entraba por mis mangas, aire más puro no he de conocer.

La gente del sur nos abría sus brazos y nos mostraban sus preciosos paisajes, ¡Qué gente más afortunada!, he de volver algún maldito día, lo sé.

Hermoso viaje...


Agur!

2 comentarios:

  1. Que envidia tu, que puedes sentir todas esas cosas. Y una que esta cagandose de calor en esta caga de ciudad... En fin, lindas palabras para esas personas del sure... Y se que volveras ;D jaja ya xau! besos!

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  2. Jajaja! Yo también, pero fue realmente un relajo ir una semana al Sur!

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Melomanía